CUIDADOS DE LA PIEL.

RECOMENDACIONES BÁSICAS PARA TENER UNA BUENA PIEL




Reduzca al máximo el uso de jabones alcalinos.
Escoja siempre productos que contengan ingredientes humectantes y colágeno soluble.
Incluya dentro de su sistema diario de tratamiento productos con protector solar.
Evite exponerse al sol entre las 11:00 a.m. y las 3:00 p.m., pues los rayos solares son más fuertes a estas horas del día.
Utilice cremas y maquillaje en los días más fríos para proteger la piel del resecamiento.
Aplíquese una o dos veces por semana una mascarilla o un complemento de tratamiento intensivo.
Trate de evitar las expresiones faciales exageradas ya que esto contribuye a la formación de líneas innecesarias.
Y no olvide
Beber de seis a ocho vasos de agua al día.
Consumir alimentos que ayudan a mantener la belleza de la piel, como frutas y vegetales.
Prescindir de alimentos que contengan grasas y aceites.
Hacer ejercicio diario para mantenerse en forma.

Usar protector solar antes de exponerse al sol por tiempo prolongado.
Dormir por lo menos siete horas diarias.
Hacerse un tratamiento facial una vez por semana.
Si viaja en avión, llevar a la mano crema para contrarrestar la deshidratación producida por los cambios atmosféricos.
Además del tratamiento semanal para la limpieza del cutis, cuidar las manos, la piel restante del cuerpo y el cabello. 
Nota: Dejar el cuidado de su cutis en manos de un estilista puede asegurarle un adecuado manejo de la piel
La limpieza de la piel
Para lucir una piel fresca y saludable, no basta lavarse el rostro con agua y jabón varias veces al día.  Si bien en la actualidad existe una amplia gama de jabones especiales, humectantes y con vitaminas, estos no cumplen realmente una tarea profunda de depuración.
Con todo, la limpieza diaria es el requisito indispensable para gozar de una piel sana, joven y libre de impurezas que limiten y entorpezcan su vitalidad y el funcionamiento normal de las glándulas sebáceas y sudoríparas y los poros.  Las funciones fisiológicas de las glándulas sebáceas y sudoríparas deben desarrollarse eficazmente para mantener el normal estado de hidratación cutánea, lubricación, elasticidad y protección.
Para cuidar la piel y mantenerla firme y flexible hay tres pasos a seguir: limpieza, tonificación e hidratación.
Cuando se trata de una limpieza profunda, hecha por un esteticista, se retira el maquillaje con una leche limpiadora adecuada para su tipo de piel, con el fin de eliminar cualquier rastro de suciedad acumulada; en seguida se aplica un tónico o un peeling para quitar las células muertas; luego se vaporiza con ozono o esencias naturales para abrir los poros y se procede por último a la extracción de puntos negros.
Cuando es uno mismo quien hace la limpieza, debe limpiar y tonificar en las mañanas y en las noches.  En cuanto a la leche limpiadora, esta deberá ser aplicada en la cara de abajo hacia arriba y en el cuello de adelante hacia fuera, a modo de masaje para facilitar la circulación de la sangre. Se recomienda tener especial cuidado con la zona de la nariz por ser la más grasosa, así como con el contorno de los ojos, debido a su delicada piel.
Productos para la limpieza de cualquier tipo de piel
El agua
Este es el elemento más común y con el que usted puede contar en cualquier momento y lugar.  Aunque es el medio más natural de limpieza, elimina las sustancias grasosas; para retirarlas se recomienda diluir en agua los productos que contengan jabón y proceder a lavar la piel.
Cremas y leches limpiadoras y purificantes
 Son productos especialmente preparados y recomendados para la higiene cutánea.  La acción solvente de sus aceites emulsionados elimina con facilidad las impurezas y el maquillaje, dejando sobre la piel una delicada capa de sustancias grasosas.
Luego de realizar la limpieza de la piel, se aconseja el uso del tónico como complemento para evitar que pequeñas partículas grasosas queden aprisionadas en los poros.
Para la piel normal y seca use las cremas limpiadoras, leche o emulsión.
Para la piel mixta o grasa use limpiadoras o cremas reguladoras, gel jabonoso y espumoso.
La limpieza diaria es el requisito indispensable para gozar de una piel sana, joven y libre de impurezas que limiten y entorpezcan su vitalidad y el funcionamiento normal de las glándulas sebáceas, sudoríparas y los poros.
Productos para la limpieza de la piel normal
Estos productos son muy útiles y se pueden aplicar y retirar con algodón húmedo absorbente; luego se debe emplear un tonificador para eliminar cualquier residuo graso. Tenga en cuenta que una piel limpia se encuentra mejor preparada apara recibir los beneficios de tratamientos adecuados; por eso, no olvide:
Aplicar cremas y tónicos para estimular las funciones de la piel.
Aplicar humectantes antes del maquillaje. Este paso es fundamental para darle la humedad necesaria a la piel y mantener las funciones vitales de las células.
Productos para la limpieza de la piel seca
Para la limpieza de la piel seca usted puede utilizar las lociones para cutis normal, ya que son lo suficientemente suaves.